En Marzo de 1985 en una nota para un diario de Rosario, cuando le preguntaron a Yolanda que proponía el MAE respondió “Una sociedad alternativa, que pugne por un desarrollo integral de todos sus miembros en oposición a las formas de crecimiento que agreden a los seres vivos.

Necesitamos un sistema ético, que nos lleve a una sociedad que viva en armonía con la naturaleza porque consideramos que el acceso a un medio ambiente sano se inscribe entre los derechos humanos básicos de toda sociedad, todos tienen derecho a la vida no solo a una vida sin hambre ni dolor físico sino a una vida que además permita la realización personal y social, pensamos e invitamos a analizarlo en una sociedad que dé respuestas a las necesidades básicas y que tenga el coraje de asumir y renunciar a sus hábitos superfluos ecológicamente caros o que deterioran el medio ambiente”. Esta era su aspiración, la construcción de una sociedad nueva basada en estos principios, partió de este mundo sin verla realizada, dejándonos el mejor ejemplo dedicar hasta el último suspiro de su vida en construir ese nuevo mundo.

Hoy nosotros tomamos ese espíritu y continuamos su labor, tomando como lema esas palabras que ella siempre pronunciaba “volver a las cosas simples de la vida” proponemos tomar consciencia de esa simpleza acercando una alimentación basada en el amor a todos los seres, en cuidar nuestro hogar el pequeño y el grande a través de cambios de hábitos que son perjudiciales tanto para el medio ambiente como para nosotros mismos y haciendo honor a esa generosidad sin límites que la caracterizaba difundimos estos principios a todos aquellos que quieran ser participes y colaborar en su realización.